La artritis es una condición que causa dolor y entumecimiento en las articulaciones. A veces también causa enrojecimiento, inflamación y calor. En casos graves las articulaciones se pueden deformar.
Existen distintos tipos de artritis. Dos de las formas más comunes son la osteoartritis y la artritis reumatoide. Ambas formas de artritis son más comunes en las mujeres que en los hombres.
Otras formas de artritis son la gota, espondiolitis anquilosante, y las artritis que se producen como consecuencia de una lesión o de ciertas infecciones como la gonorrea.
La osteoartritis es una enfermedad que hace que los cartílagos de las articulaciones se vayan descomponiendo. El cartílago es el acolchado de las articulaciones. Cubre los extremos de los huesos y permite la libertad de movimientos. Si el cartílago se hace irregular, se deshilacha o se desgasta, deja al descubierto los huesos, que comienzan a frotar. Como consecuencia las articulaciones se irritan y se hinchan (inflaman). A veces la irritación forma anormalidades en el hueso, llamadas quistes. Los quistes óseos aumentan la inflamación. La osteoartritis en general afecta los pies, las rodillas, la parte inferior de la espalda, las caderas y los dedos. Los síntomas de la enfermedad comienzan a aparecer en la mediana edad. La mayoría de las personas mayores de 60 años tienen algo de osteoartritis, si bien no siempre desarrollan síntomas.
La artritis reumatoide afecta el revestimiento de las articulaciones. Se considera una enfermedad auto inmune. Esto quiere decir que las defensas del cuerpo contra la infección terminan atacando su propio tejido. Produce inflamación (enrojecimiento e hinchazón), entumecimiento y deformidad, sobre todo en las articulaciones de las manos, los brazos y los pies. La artritis reumatoide en general comienza en las primeras etapas de la edad adulta, o en la mediana edad.
Los síntomas posibles de artritis pueden ser:
Algunos tipos de artritis hacen que se sienta cansado.
Su profesional médico le hará preguntas sobre su historia clínica y lo examinará. Es posible que le haga hacer análisis de sangre y radiografías de las articulaciones que lo están molestando.
Hay muchas maneras de tratar la artritis. La meta del tratamiento es que las articulaciones puedan seguir funcionando:
Los medicamentos pueden controlar el dolor y reducir la inflamación. En la mayoría de los casos, el mejor medicamento es el acetaminofeno (acetaminophen) porque tiene menos efectos secundarios que otros analgésicos. Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés), como aspirina, ibuprofeno (ibuprofen) y naproxeno (naproxen) pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Los adultos mayores de 65 años de edad no deberían tomar NSAID por más de 7 días sin aprobación de su profesional médico. Los NSAID ayudan a aliviar el dolor y la inflamación pero pueden causar problemas de riñón y estómago.
Los inhibidores de COX-2, como celecoxib (Celebrex), son NSAID que sólo se pueden comprar bajo receta. Si bien pueden ayudar a aliviar los síntomas de la artritis, los inhibidores de COX-2 han sido vinculados con un mayor riesgo de sufrir ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. Para obtener más información sobre los NSAID, hable con su profesional médico.
Cuando los NSAID no alivian los síntomas, se pueden usar otros tipos de medicamentos, como:
Su profesional médico tiene que controlar muy de cerca el tratamiento con estos medicamentos para evitar los efectos secundarios serios.
Hay tres tipos de ejercicios que se recomiendan para las personas con artritis:
Hable con su profesional médico antes de empezar un régimen de ejercicios físicos. Si hace ejercicios físicos demasiado temprano, o incluso en el momento equivocado del día, su artritis puede empeorar. Su profesional médico lo puede remitir a un fisioterapeuta para que diseñe un programa adecuado para usted.
Su profesional médico podrá sugerir que use calor o frío, dependiendo del tipo de artritis que se esté tratando. A veces se usa una tablilla o un soporte para dejar descansar la articulación y protegerla de lesiones.
La estimulación eléctrica transcutánea de los nervios (TENS) dirige pulsaciones eléctricas leves a los nervios que están debajo de la piel en la parte dolorida. La TENS puede aliviar algunos tipos de dolor artrítico.
Si tiene artritis en su rodilla, se puede inyectar ácido hialurónico en la rodilla para que actúe como lubricante.
Si las articulaciones están dañadas seriamente, es posible que se tenga que operar. Las operaciones posibles son:
Si usted tiene artritis, es probable que la tenga por el resto de su vida. La frecuencia de sus síntomas dependerá, en parte, del tipo de artritis que tenga. Es posible que se acuerde que tiene artritis cada vez que use las articulaciones afectadas. También puede haber momentos en que tiene síntomas y otros en que no. Los momentos en que no tiene síntomas se llaman remisiones.
Nadie sabe cómo prevenir la artritis. No obstante, es una condición que en general se puede controlar tomando medicamentos y manteniéndolas móviles.