Una esofagogastroduodenoscopía (EGD) es un examen de las vías gastrointestinales superiores por medio de un tubo delgado, flexible e iluminado. Las vías gastrointestinales superiores comprenden la garganta, el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado (duodeno).
Este procedimiento se puede realizar para examinar problemas en sus vías digestivas. Se puede hacer si tiene:
Algunas alternativas a este tipo de procedimiento pueden ser:
Consulte con su profesional médico sobre estas opciones.
Siga las instrucciones de su profesional médico sobre no fumar antes y después del procedimiento. Los fumadores cicatrizan más despacio después de la cirugía. También corren más riesgo de tener problemas de respiración durante el procedimiento. Por esa razón, si fuma debería dejar de hacerlo por lo menos 2 semanas antes del procedimiento.
Si tiene que usar un analgésico suave antes de la cirugía, elija acetaminofeno en lugar de aspirina, ibuprofeno o naproxeno. Así evitará el sangrado adicional durante la operación. Si está tomando una aspirina diaria por un problema médico, pregúntele a su profesional médico si tiene que dejar de tomarla antes del procedimiento.
No debe comer de 6 a 8 horas antes del procedimiento.
Siga cualquier otra instrucción que le dé su profesional médico.
Le darán un anestésico local para evitar las arcadas. También le darán un sedante. Su profesional médico le insertará un tubo largo y flexible por la boca hasta el esófago. Su profesional médico se fijará si hay anormalidades, irritación o infección en su esófago, estómago y duodeno.
A continuación el profesional médico le examinará el estómago y el intestino delgado para ver si tiene úlceras o crecimientos anormales. Si encuentra zonas anormales, es posible que le saque fotos. Si encuentra crecimientos, cánceres o úlceras, su profesional médico puede extraer muestras de tejido (biopsias) para realizar análisis de laboratorio. Su profesional puede extraer algunos de los crecimientos anormales. Después que el profesional médico le haya examinado las vías gastrointestinales, le quitará el tubo.
Quedará en observación por alrededor de una hora. No debería manejar ni hacer nada que exija una reacción rápida durante 4 a 6 horas. Consiga a alguien que lo lleve a su casa. Puede sentir un dolor moderado en la garganta después del procedimiento. Puede continuar sintiendo las mismas molestias o síntomas que tenía antes del procedimiento.
Pregunte qué otras medidas tiene que tomar y cuándo debe volver para hacerse el próximo examen.
El procedimiento ayudará a su profesional médico a realizar un diagnóstico más exacto. Es posible que no le cure el problema.
Pregúntele a su médico si esos riesgos lo pueden llegar a afectar.
Llame a su profesional médico inmediatamente si:
Llame durante el horario de consulta si: