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Dolor crónico

¿Qué es el dolor?

El dolor es una sensación desagradable que le hace saber que algo podría andar mal. El dolor se inicia en las células nerviosas receptoras situadas debajo de la piel y en los órganos de todo el cuerpo. Cuando hay una enfermedad, una lesión o algún otro tipo de problema, dichas células receptoras envían mensajes a lo largo de las vías nerviosas hacia la médula espinal, que a su vez lleva el mensaje al cerebro. Los medicamentos para el dolor reducen o bloquean dichos mensajes antes de que lleguen al cerebro.

El dolor puede ser cualquier cosa, desde una ligera molestia, como un dolor de cabeza leve, hasta algo intolerable y que va en aumento, como el dolor en el pecho durante un infarto o el dolor debido a cálculos renales. El dolor puede ser agudo, es decir, reciente; subagudo, que dura unos pocos meses o semanas; y crónico, cuando dura más de tres meses.

En Estados Unidos se considera que el dolor crónico representa el problema más costoso de salud. El aumento en los gastos médicos, la pérdida de ingresos, la pérdida de productividad, los pagos por indemnización y los gastos por servicios legales son algunas de las consecuencias económicas negativas del dolor crónico. Se debe considerar lo siguiente:

  • El dolor en la región lumbar es uno de los problemas de salud más representativos. En las personas menores de 45 años, el dolor de espalda es la causa más frecuente de limitación en sus actividades.

  • El dolor provocado por el cáncer afecta a la mayoría de las personas que se encuentran en etapas intermedias o avanzadas de cáncer.

  • El dolor causado por la artritis afecta a casi 50 millones de estadounidenses cada año.

  • Los dolores de cabeza afectan a millones de adultos estadounidenses. Los tipos más comunes de dolores de cabeza crónicos son las migrañas, la cefalea acuminada y la cefalea tensional.

  • Otros trastornos por dolor que aumentan el número total de casos informados son las neuralgias y las neuropatías que afectan los nervios de todo el cuerpo, el dolor debido a daños en el sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal), y el dolor para el que no se encuentra una causa física o dolor psicogénico.

¿Cuáles son los diferentes tipos de dolor?

Los dos tipos de dolor son los siguientes:

  • Dolor agudo. Puede producirse debido a una inflamación, daños en un tejido, una lesión, una enfermedad o una cirugía reciente. Es de corta duración, ya que, por lo general, dura menos de una o dos semanas. El dolor suele desaparecer una vez que se trata o se resuelve la causa subyacente.

  • Dolor crónico. Dolor que persiste durante meses e incluso años.

¿Qué es el dolor crónico?

El dolor crónico es un dolor que persiste después del período habitual de recuperación o que aparece junto con una enfermedad crónica, como la artritis. El dolor crónico puede ser intermitente ("encendido" y "apagado") o continuo. Puede afectar a las personas hasta tal punto que no pueden trabajar, comer adecuadamente, realizar actividades físicas o disfrutar de la vida.

El dolor crónico se considera un problema médico importante que puede y debería ser tratado.

¿Cuál es la causa del dolor crónico?

Existen muchas causas de dolor crónico. Puede haber empezado después de una enfermedad o una lesión de las cuales usted se ha recuperado hace tiempo, pero el dolor permaneció. O puede ser debido a una causa irresuelta de dolor, como la artritis o el cáncer. Muchas personas sufren dolor crónico sin que existan lesiones previas ni evidencia de enfermedad.

¿Qué es la "tríada terrible"?

Cuando el dolor llega a ser un problema tan grave que interfiere con el trabajo y las actividades normales, usted puede ser víctima de un círculo vicioso. Cuando comienza a preocuparse por el dolor puede, a su vez, deprimirse y volverse irritable. Esta depresión e irritabilidad suele provocar insomnio y agotamiento, situación que causa una mayor irritabilidad, depresión y dolor. Este estado de sufrimiento, insomnio y depresión se denomina "tríada terrible". La necesidad de calmar el dolor puede provocar adicción a las drogas en ciertas personas y llevar a otras a someterse a varias intervenciones quirúrgicas o tratamientos de naturaleza cuestionable. La situación puede ser tan dura para la familia como lo es para la persona que sufre el dolor.

¿Cómo se trata el dolor crónico?

El dolor crónico afecta todos los aspectos de su vida. El tratamiento más eficaz incluye el alivio de los síntomas y el apoyo. Un enfoque multidisciplinario para el control del dolor es requerido a menudo para brindar las intervenciones necesarias que ayudan a controlar el dolor. Los programas para el control del dolor, generalmente, se llevan a cabo de forma ambulatoria. Varios profesionales experimentados forman parte del equipo de rehabilitación para el control del dolor, que incluye a los siguientes especialistas:

  • neurólogos/neurocirujanos;

  • ortopedistas/cirujanos ortopédicos;

  • anestesistas;

  • oncólogos;

  • fisiatras;

  • enfermeros;

  • fisioterapeutas;

  • terapeutas ocupacionales;

  • psicólogos/psiquiatras;

  • trabajadores sociales;

  • coordinadores de la atención médica;

  • consejeros vocacionales.

Muchos hospitales, centros de rehabilitación y unidades del dolor tienen programas especiales para controlar el dolor.

El programa de rehabilitación para el control del dolor

Un programa de rehabilitación para el control del dolor se diseña para atender sus necesidades particulares, según el tipo específico de dolor, enfermedad o afección. Su participación y la de su familia es esencial para el éxito del programa.

El objetivo de los programas de control del dolor es ayudarle a volver al mayor nivel posible de función e independencia, mientras mejora su calidad de vida en el aspecto físico, emocional y social. Las técnicas de control del dolor ayudan a reducir el sufrimiento que usted padece.

Para ayudar a lograr dichos objetivos, los programas de control del dolor pueden incluir lo siguiente:

  • Control médico del dolor crónico, que incluye control de los medicamentos:

    • Entre los medicamentos de venta libre ("OTC", por sus siglas en inglés), se pueden incluir los fármacos antinflamatorios no esteroideos (AINE), la aspirina o el acetaminofén.

    • Pueden ser necesarios medicamentos para el dolor que se venden con receta para proporcionar mayor alivio que la aspirina, inclusive los estupefacientes. Sin embargo, estos medicamentos se reservan para dolores más serios, ya que pueden producir dependencia y tener efectos secundarios desagradables y potencialmente peligrosos.

    • Los antidepresivos recetados por un médico pueden ayudar a algunas personas. Esto se debe a que estos medicamentos pueden aumentar el aporte de los neurotransmisores que se producen de forma natural, la serotonina y la norepirefrina. Se ha descubierto que la serotonina es una parte importante de una vía cerebral que controla el dolor.

  • Las aplicaciones de calor y de frío pueden reducir la tensión muscular y el dolor, en especial en los casos de trastornos de las articulaciones, como la artritis.

  • Fisioterapia y terapia ocupacional como los masajes y la hidroterapia.

  • Ejercicios para reducir la espasticidad, las contracturas de las articulaciones, la inflamación de las articulaciones, las desviaciones de la columna o la atrofia muscular (debilidad y encogimiento de los músculos) para evitar problemas mayores.

  • La estimulación eléctrica local que involucra la aplicación de breves impulsos eléctricos en las terminaciones nerviosas localizadas debajo de la piel puede aliviar el dolor.

  • Inyecciones, tales como la inyección epidural esteroide.

  • Apoyo emocional y psicológico para el dolor, que puede incluir lo siguiente:

    • psicoterapia y terapia de grupo;

    • control del estrés;

    • entrenamiento para la relajación;

    • meditación;

    • hipnosis;

    • retroalimentación biológica;

    • modificación del comportamiento;

    • entrenamiento de reafirmación.


    La filosofía común de todos estos enfoques psicológicos diferentes es la certeza de que usted puede hacer algo por sí mismo para controlar el dolor, como modificar su actitud, la percepción de que es una víctima, sus sentimientos, o su comportamiento en relación con el dolor, o simplemente comprender de qué forma ciertas fuerzas inconscientes y acontecimientos pasados pueden influir en el dolor.

  • Educación y asesoramiento del paciente y su familia

  • Medicina y terapias alternativas, si corresponde

Además, el tratamiento pueden incluir los siguientes:

  • Cirugía. Puede considerarse la posibilidad de una cirugía para el dolor crónico. Si bien la cirugía puede aliviar el dolor, también puede destruir otras sensaciones o convertirse en la fuente de un nuevo dolor. No garantiza un alivio permanente y el dolor puede volver. Existen varias operaciones para aliviar el dolor. Consulte a su médico para obtener más información.

  • Acupuntura. La acupuntura, una técnica china con 2000 años de antigüedad que consiste en la inserción de agujas muy finas debajo de la piel en puntos específicos del cuerpo, ha demostrado ser prometedora para el tratamiento del dolor crónico. Las agujas son manipuladas por el profesional de tal modo que alivian el dolor.

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